Eres una ninfa envuelta en un manto de obscuridad,
con esas nubes teñidas de sangre,
dansabas al rededor de ese parque.
donde el tiempo se nos detuvo por un segundo,
las rosas marchitas dejaron de mecerse con el soplido del viento,
y eramos solo nosotros 2,
no habia nada ni nadie,
solo nosotros parados en la nada misma.
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